Juegos de Invierno de Milano | La emoción unida por los himnos — El “valor olímpico” más allá de las medallas

DEPORTES DE INVIERNO

2026年2月27日

La emoción unida por los himnos — El “valor olímpico” más allá de las medallas

Milano Cortina 2026 dejó innumerables momentos de emoción no solo en el instante de ganar una medalla, sino también durante el tiempo del himno en las ceremonias de premiación. Más allá del resultado, escenas que transmitieron la personalidad de los atletas, el respeto y la esencia del deporte generaron empatía en todo el mundo.

① Emoción internacional con “Kimigayo” — La ceremonia de RikuRyu

La pareja de patinaje artístico Riku Miura / Ryuichi Kihara (“RikuRyu”) ganó el oro. En la ceremonia, se mostró en pantalla la traducción al inglés y al italiano de “Kimigayo”, y su sentido poético conmovió también a muchos aficionados fuera de Japón.

“Una pequeña piedra se convierte en una gran roca con el paso de los años, hasta que le crece musgo: un deseo de paz y prosperidad que perduren.”

El contenido se volvió tema entre fans internacionales, y en redes sociales se multiplicaron reacciones como “es un himno muy poético y hermoso”, “me emociona su significado de desear la paz” y “se siente el espíritu de la cultura japonesa”.

Junto a la alegría del oro, fue un momento en el que la cultura y los valores de Japón se transmitieron al mundo.

② Una cadena de quitarse la gorra — Respeto en la ceremonia del snowboard

Cuando el campeón olímpico Yuto Totsuka se quitó la gorra antes del himno, los otros medallistas lo imitaron. En el recinto se extendió un ambiente silencioso de respeto.

Además, el medallista de plata James se acercó a Ayumu Hirano—que quedó 4.º y lloraba—, le puso una mano en la espalda y le habló, en un gesto de apoyo.

La consideración y el espíritu deportivo por encima del resultado provocaron muchas reacciones: “esto es el espíritu olímpico”.

③ Sara Takanashi, lágrimas durante el himno por la medalla tan esperada

Sara Takanashi logró por fin la medalla olímpica soñada en salto de esquí femenino. Tras años compitiendo en la élite mundial, el podio en unos Juegos había sido una cuenta pendiente.

Su imagen—mirando al frente mientras contenía las lágrimas durante el himno—tocó el corazón de muchos aficionados, que comentaron “se siente el peso de su esfuerzo” y “me queda más que la medalla”.

El valor olímpico reflejado en el tiempo del himno

En el himno de una ceremonia de premiación se concentra el orgullo por el propio país, el respeto por otros países y un tiempo especial compartido por ganadores y quienes se quedaron a las puertas.

En Milano Cortina nacieron muchos momentos en los que la humanidad, la cultura y el respeto brillaron más allá del resultado.